sábado, 18 de abril de 2009

NIÑO MEXICANO






Estoy en donde no estoy en el Anáhuac plateado,

y en su luz como no hay otra peino un niño de mis manos.

En mis rodillas parece

flecha caída del arco,

y como flecha lo afilo meciéndolo y canturreando.

En luz tan vieja y tan niña siempre me parece hallazgo, y lo mudo y lo volteo

con el refrán que le canto.

Me miran con vida eterna sus ojos negri-azulados,

y como en costumbre eterna,

yo lo peino de mis manos.

Resinas de pino-ocote

van de su nuca a mis brazos, y es pesado y es ligero

de ser la flecha sin arco…

Lo alimento con un ritmo, y él me nutre de algún bálsamo que es el bálsamo del maya del que a mí me despojaron.

Yo juego con sus cabellos

y los abro y los repaso

y en sus cabellos recobro

a los mayas dispersados.

Hace doce años dejé

a mi niño mexicano;

pero despierta o dormida

yo lo peino de mis manos…

¡Es una maternidad

que no me cansa el regazo,

y es un éxtasis que tengo

de la gran muerte librado!

Gabriela Mistral

EN LAS MESMAS LOSAS


Cuando le dijeron que´l ya´staba muerto sintió una congoja; le dio como un ansia, y en nadita´stuvo que la probe al suelo cayera redonda. Dimpués se compuso; corrió pa´l petate ode´staba Concha.

–su chilpayatita di apenas seis meses-, lágarró en sus brazos, la besó en la boca y salió corriendo mesmamente como si estuviera loca.

Ansina…corriendo…casi sin resuello jue a dar hasta lóbra onde él trabajaba y all´ntonces supo cómo jue la cosa:

¡Su viejo… su Pedro…al qu´ella le bía dado su cariño y entriegado su honra, el padre de su hija!,

en una de malas cayó del andamio mas alto de l´obra. ¡Ai´staba la sangre entovia fresca sobre de las losas!

Cuando ella lo vido, no pudo la probe chistar ni palabra; quedó como sonsa,

con los ojos fijos sobri aquella sangre qu´estaba en las losas…

¡En tal vez pensando lo qu´iba a ser d´ella quedándose sola…!

¡Solita en el mundo con su chilpayata!, ¡Solita en el mundo con su hija Concha!

Y a poquito tiempo, cuando ella ya bía llevado al empeño toditas sus cosas

-primero su catre, aluego la cómoda, después las cobijas, aluego la colcha

Y ansina todito lo que le quedaba de cuando con su hombre juera tan dichosa-,

Intonces dialtiro jue pior el asunto; se puso muy grave la pobre mocosa. ¡Tá claro, si ansina, con tántas miserias

y tántas congojas, la probe criatura manaba veneno en vez di otra cosa.

En balde la madre pasó muchas nochis interas velando a su hija Concha…

¡aquel angelito, en muy pocos días voló pa´la gloria!

Y cuando la vido ya muerta, y aluego que se la llevaron pa echarla en la fosa

onde hemos d´ir todos los que no tenemos,pa cuándo nos mueramos, un poco de mosca

(porque en este mundo ni dimpués de muertos los probes y ricos son la mesma cosa),

intonces dialtiro perdió su cerebro, se quedó sin juicio y se golvió idiota.

Y, aluego de tiempo, ¿quién iba a dicir qu´esa pordiosera cochina y piojosa que todos los días pasaba las horas junto de la casa onde´stuvo l´obra, cuando el probr Pdro se quebró la cholla era aquella mesma tan arregladita…

era aquella mesma tan trabajadora, que jue güeña madre y jué güeña esposa…?

Todos los vecinos de por este barrio vieron mucho tiempo a la probe loca, qui allí sentadita,

sin chistar palabra, pidiendo limosna, cada vez más triste… cada vez más mensa…

¡con los ojos fijos sobri aquellas losas…!

¡Y ansina harto tiempo!... ¡ansina hasta el día qu´el Siñor quiso llevarla a su gloria!

Por fin, una nochi del mes de decembre, jallaron ya muerta a la probe loca…

¡Ya muerta por l´hambre!...¡tiesa por el frío!

¡Tirada a lo largo en las mesmas losas en qu´el probe Pedro –iba pa dos años- se quebró la cholla!

¡La verdá de Dios!... ¡deveras mis cuates, me da muncha cólera de ver que las suerte,

con los que son güenos, dialtiro la troncha,

de l´inter qui hay munchos que son puras mulas y son los que gozan!

Pero… ¡ansí es la vida y, manque nos pese, no semos nosotros quienes la compongamos!

Y ora… ¡pos a darle mientras que nos toca!


Carlos Rivas Larrauri

EL DIA QUE ME QUIERAS




El día que me quieras tendrá más luz que junio;

la noche que me quieras será de plenilunio

con notas de Beethoven vibrando en cada rayo

sus inefables cosas,

y habrá juntas más rosas que en todo el mes de mayo.

Las fuentes cristalinas irán por las laderas

saltando cantarinas el día que me quieras.

El día que me quieras, los sotos escondidos

resonarán arpegios nunca jamás oídos.

Éxtasis de tus ojos, todas las primaveras

que hubo y habrá en el mundo, serán cuando me quieras.

Tomadas de la mano, cual rubias hermanitas

luciendo galas cándidas, irán las margaritas

por montes y praderas

delante de tus pasos, el día que me quieras…

Y si deshojas una, te dirá su inocente

postrer pétalo blanco: ¡apasionadamente!

Al reventar el alba del día que me quieras,

tendrán todos los tréboles cuatro hojas agoreras,

y en el estanque, nido de gérmenes ignotos,

florecerán las místicas corolas de los lotos.

El día que me quieras será cada celaje

ala maravillosa: cada arrebol, miraje

de las Mil y una Noches; cada brisa un cantar,

cada árbol una lira, cada monte un altar.

El día que me quieras, para nosotros dos

cabrá en un solo beso la beatitud de Dios.

Amado Nervo

martes, 14 de abril de 2009

CANCION DE OTOÑO EN PRIMAVERA

Juventud, divino tesoro

¡ya te vas para no volver! Cuando quiero llorar,

no lloro…

y a veces lloro sin querer…

Plural ha sido la celeste

historia de mi corazón.

Era una dulce niña, en este

mundo de duelo y aflicción.

Miraba como el alba pura,

sonreía como una flor.

Era su cabellera oscura

hecha de noche y de dolor.

Yo era tímido como un niño,

ella naturalmente, fue,

para mi amor hecho de armiño,

Herodías y Salomé…

Juventud, divino tesoro

¡ya te vas para no volver!

Cuando quiero llorar, no lloro…

y a veces lloro sin querer…

Y más consoladora y más halagadora

y expresiva,

la otra fue más sensitiva

cual no pensé encontrar jamás.

Pues a su continua ternura

una pasión violenta unía.

En un peplo de gasa pura

una bacante se envolvía.

En brazos tomó mi ensueño

y lo arrulló como a un bebé…

y le mató, triste y pequeño, falto de luz, falto de fe…

Juventud, divino tesoro

¡ya te vas para no volver!

Cuando quiero llorar, no lloro…

y a veces lloro sin querer…

Otra juzgó que era mi boca

el estuche de su pasión;

y que me roería loca

con sus dientes el corazón.

Poniendo en un amor de exceso

la mira de su voluntad,

mientras eran abrazo y beso

síntesis de la eternidad;

y de nuestra carne ligera imaginar

siempre un Edén,

sin pensar que la Primavera

y la carne acaban también.

Juventud, divino tesoro

¡ya te vas para no volver!

Cuando quiero llorar, no lloro…

y a veces lloro sin querer…

¡Y las demás! En tantos climas

en tantas tierras siempre son,

si no pretextos de mis rimas,

fantasmas de mi corazón.

En vano busqué a la princesa

que estaba triste de esperar.

La vida es dura. Amarga y pesa.

¡Ya no hay princesa que cantar!

Mas a pesar del tiempo terco,

mi sed de amor no tiene fin;

con el cabello gris me acerco

a los rosales del jardín…

Juventud, divino tesoro

¡ya te vas para no volver!

Cuando quiero llorar, no lloro…

y a veces lloro sin querer…

¡Mas es mía el Alba de oro!

Rubén Darío

VOY A DORMIR


Dientes de flores, cofia de rocío,

manos de hierbas, tú, nodriza fina,

tenme prestas las sábanas terrosas

y el edredón de musgos escardados.

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.

Ponme una lámpara a la cabecera

Ponme una constelación; la que te guste;

todas son buenas; bájala un poquito.

Déjame sola: oyes romper los brotes…

te acuna un pie celeste desde arriba

y un pájaro te traza unos compases

para que olvides…gracias. Ah, un encargo:

si él llama nuevamente por teléfono

le dices que no insista, que he salido…

Alfosina Storni

YO DIGO QUE NO SOY UN HOMBRE PURO


Yo no voy a decirte que soy un hombre puro.
Entre otras cosas falta saber si es que lo puro existe.
O si es, pongamos, necesario, o posible, o si sabe bien.
¿Acaso has tú probado el agua
químicamente pura, el agua de laboratorio,
sin un gramo de tierra o de estiércol,
sin el pequeño excremento de un pájaro,
el agua hecha no más de oxígeno e hidrógeno?
¡Puah! Qué porquería.
Yo no te dio pues que soy un hombre puro,
yo no te digo eso, sino todo lo contrario.
Que amo (a las mujeres naturalmente,
pues mi amor sabe decir su nombre),
y me gusta comer carne de puerco con papas,
y garbanzos, y chorizos, y huevos, pollos,
carneros, pescados y mariscos, y bebo ron
y cerveza y aguardiente y vino, y fornico
(incluso con el estómago lleno).
Soy impuro ¿qué quieres que te diga?
Completamente impuro.
Sin embargo creo que hay muchas
cosas puras en el mundo
que no son más que pura mierda.
Por ejemplo, la pureza del virgo nonagenario.
La pureza de los novios que se masturban
En vez e acostarse juntos en una posada.
La pureza de los colegios de internado,
donde abre sus flores de semen provisional
La fauna pederasta
La pureza de los clérigos
La pureza de los académicos
La pureza de los gramáticos
La pureza de los que aseguran
Que hay que ser puros, puros, puros
La pureza de los que nunca tuvieron blenorragia.
La pureza de la mujer que nunca lamió un glande
La mujer del que nunca succionó un clítoris.
La pureza de la que nunca parió
La pureza del que no engendró nunca.
La pureza del que se da golpes
en el pecho, y dice santo, santo santo,
Cuando es un diablo, diablo, diablo.
En fin, la pureza
De quien no llegó a ser
lo suficientemente impuro
Para saber qué cosa es la pureza.
Punto, fecha y firma
Así lo dejo escrito.
Nicolás Guillén

TU ME QUIERES BLANCA


Tu me quieres alba, me quieres de espumas,

me quieres de nácar.Que sea azucena

sobre todas casta.

De perfume tenue, de corola cerrada.

 

Ni un rayo de luna filtrado me haya

ni una margarita se diga mi hermana.

Tú me quieres nívea, tú me quieres blanca,

tú me quieres alba.

 

Tú que hubiste todas las copas a mano,

de frutos y mieles los labios morados.

Tú que en el banquete cubierto de pámpanos

dejaste las carnes festejando a Baco.

Tú que en los jardines negros del engaño

vestido de rojo corriste al estrago.

Tú que el esqueleto conservas intacto no sé todavía 

por cuáles milagros me pretendes blanca

(Dios te lo perdone), ¡me pretendes alba!

 Huye hacia los montes; vete a la montaña. Límpiate la boca,

vive en las cabañas, toca con las manos

 la tierra mojada, alimenta el cuerpo

 con raíz amarga, bebe de las rocas, 

duerme sobre escarcha, renueva los tejidos

con salitre y agua.

Habla con los pájaros y levántate al alba.

Y cuando las carnes te sean tornadas

y cuando hayas puesto en ellas el alma

que por las alcobas se quedó enredada, 

entonces buen hombre

preténdeme blanca, preténdeme nívea, 

preténdeme casta. 

Alfonsina Storni

FAREWELL


1

Desde el fondo de ti, y arrodillado un niño triste, como yo, nos mira.

 

Por esa vida que arderá en sus venas tendrían que amarrarse nuestras vidas. Por esas manos, hijas de tus manos, tendrían que matar las manos mías.

 

Por sus ojos abiertos en la tierra veré en los tuyos lágrimas un día.

 

2

Yo no lo quiero, Amada. Para que nada nos amarre que no nos una nada.

 

Ni la palabra que aromó tu boca, ni lo que no dijeron las palabras.

 

Ni la fiesta de amor que no tuvimos, ni tus sollozos junto a la ventana.

 

3

Amo el amor de los marineros que besan y se van.

En cada puerto una mujer espera: los marineros besan y se van.

 

Una noche se acuestan con la muerte en el lecho del mar.

4

(Amo el amor que se reparte en besos, lecho y pan.

Amor que puede ser eterno y puede ser fugaz.

 

Amor que quiere libertarse para volver a amar.

 

Amor divinizado que se acerca. Amor divinizado que se va)

 

5

Ya no se encantarán mis ojos en tus ojos, ya no se endulzará junto a ti mi dolor.

 

Pero hacia donde vaya llevaré tu mirada y hacia donde camines llevarás mi dolor.

 

Fui tuyo, fuiste mía. ¿qué más? Juntos hicimos un recodo en la ruta donde el amor pasó.

 

Fui tuyo, fuiste mía. Tú serás del que te ame,del que corte en tu huerto lo que he sembrado yo.

 

Yo me voy. Estoy triste: pero siempre  estoy triste.

Vengo desde tus brazos. No sé hacia dónde voy.

…desde tu corazón me dice adiós un niño.

Y yo le digo adiós.

Pablo Neruda