miércoles, 18 de noviembre de 2009

viernes, 6 de noviembre de 2009

EL COLIBRÍ


Crecía una flor a orillas de un estanque
más pura que la flor de la ilusión;
y el huracán tronchóla de repente
cayendo al agua la preciosa flor.

Un colibrí que en su enramada estaba
voló a salvarla solícito y veloz;
y cada vez que con el pico la tocaba
sumergíase en el agua con la flor.

El colibrí la persiguió constante
sin dejar de buscarla en su aflicción
y cayendo desmayado en la corriente
corrió la misma suerte que la flor.

Así hay en el mundo seres
que la vida cuesta un tesoro...

Yo soy el colibrí si tú me quieres,
mi pasión es el torrente y tú la flor.

viernes, 30 de octubre de 2009

NUESTRO TEMA


Nuestro tema esta cantado con arena, espuma y aves del amanecer.
Nuestro tema está listo para ser prisa de las aves migratorias;
nuestro tema es para ver llover.

Nuestro tema está desnudo en un balcon fotografiando espigas de la mar; nuestro tema está viéndonos juntar besos a las seis de la mañana;
nuestro tema es para recordar.

Nuestro tema de amor tiene quebrantos pero su empeño sana el dolor.
Nuestro tema de amor nos cuesta tánto que ya es un sueño y una canción.

Nuestro tema está en un solo de piano y en el beso más abrazador;
nuestro tema está en el corredor de un hotel que se ha quedado solo,
nuestro tema ees un alarde, amor.

Nuestro tema de amor tiene quebrantos pero su empeño sana el dolor.
Nuestro tema de amor nos cuesta tánto que ya es un sueño y una canción.

COMO LA CIGARRA


Tántas veces me mataron, tántas veces me morí, sin embargo estoy aquí resucitando; gracias doy a la desgracia y a la mano con puñal porque me mató tan mal... y seguí cantando.
Tántas veces me borraron, tántas desaparecí, a mi propio entierro fuí solo y llorando; hice un nudo en el pañuelo
pero me olvidé después que no era la única vez... y seguí cantando.
Cantando al sol como la cigarra después de un año bajo la tierra
igual que sobreviviente que vuelve de la guerra.
Tántas veces te mataron, tántas resucitarás,; cuántas noches pasarás desesperando;
y a la hora del naufragio y miraré la oscuridad alguien te rescatará... para ir cantando.
Cantando al sol como la cigarra después de un año bajo la tierra
igual que sobreviviente que vuelve de la guerra.

CAÑA Y TAMBOR


Si alguna vez
piensasque tu sentimiento es grande
que eres capaz
de darme amor hasta en la ausencia
el sol y las estrellas serán míos
así como tu luz de luna nueva

Al fin dirás que ya no te sientes solitaria
y que guardabas para mí tu primavera
y bailaremos juntos nuestros sueños
preciso y sin ningún tiempo de espera

Quiero vivir de cara a tu presente
para seguir cantando en esta vida
Quiero guardar el mágico segundo
cuando en tu cuerpo me voy derritiendo
Casi muriendo sigo creyendo
en creciendo, estoy viviendo

BUSCANDO TU MIRADA


¿Qué haré con estos ojos, esta visión abierta? Pasar entre las calles que olvidé repasar. Se ha abierto el universo más allá de mi pieza y hay tánta gente afuera que no puedo abrazar.
Todos los bocinazos que rompen mis oídos ne hacen amar el grillo que solía escuchar. Metido por la noche hablando a las estrellas entre tus artilleras yo aprendí a dibujar.
Son tan grandes las calles y yo soy más pequeño enmedio de mi pueblo que no puede esperar. Y yo que esperé por años para usar mis banderas, pintarlas entre gritos antes del despertar. De nuevo entre mi gente buscando tu mirada, la vida que me llama y besa mis pies. Luego llega tu abrazo y tus manos retozab como aves que me invitan para volver a vivir, de nuevo vivir, contigo vivir, vivir.

VENGO DEL SUR


Nací para cantar estas tristezas, meter la luz entre las alimañas; recorrer la impudicia con un rayo, tocar las cicatrices inhumanas.
América, no soy de padre y madre, nací de las cenizas araucanas; pues cuando el invasor buscaba el oro, fuego y dolor le adelantó mi patria.
Acaricio el recuerdo de los héroes, llevo la subterráneas esperanzas; porque de qué serviría el canto; el don de la belleza y de la palabra... si no sirvieran para que mi pueblo conmigo combatiera, conmigo caminara.
Yo represento tribus que cayeron defendiendo banderas bien-amadas y no quedó sino silencio y lluvia después del esplendor de sus batallas.
Pero yo continúo sus acciones y por toda la tierra americana sacudo los dolores de mis pueblos; incito la raíz de sus espadas.

Pablo Neruda

miércoles, 28 de octubre de 2009

LA ESCALERA


Iba silbando mi trino por una calle cualquiera,
cuando a un lado del camino me encontré con la escalera.
Era una escala sencilla de rústico enmaderado
desde la calle amarilla hasta el rojo de un tejado.
¿Qué se verá desde el techo? dijo la voz de lo extraño,
y sin meditar el trecho le puse afán al peldaño.
La brisa me acompañaba en el ascenso y el alma
y mi camisa volaba junto al sinsonte y la palma.
Mientras más ganaba altura la calle me parecía
más pequeña, menos dura, como de juguetería.
Y sucedió de repente que después de alimentarme,
con la visión diferente sólo quedaba bajarme.
Dejé la altura en su calma, dejé el cielo en su horizonte,
siguió batiendo la palma, siguió volando el sinsonte.
Me encontré con la escalera cuando a un lado del camino
por una calle cualquiera iba silbando mi trino.

Silvio Rodríguez

domingo, 5 de julio de 2009

TOTÍ

En el cuello de un totí
carboncito de coral
una tarde me subí 
cuando aquél echó a volar

Un gajito de galán 
y del romerillo flor
tuve tiempo de llevar 
para sentirme mejor

y me fuí en un copo de oscuridad
como un jinete del ventarrón
con perfume de la nocturnidad
sobre mi azabache de tornasol

Bello, totifulígeno
lienzo del universo
recreo, postigo, fantasma,
inverso, saeta de un diablo divino

Silvio Rodríguez

domingo, 28 de junio de 2009

TRES VECES TE AMO

Para que tú no me olvides
te voy a decir tres cosas 
muy fácil de recordarlas:
te amo, te amo, te amo

Aunque tu amor yo no pueda tener 
y aunque tus besos no pueda alcanzar
siempre me queda el consuelo de poder soñar

Grábatelo en la memoria 
y conocerás la historia 
de quien te dice cantando: 
te amo, te amo, te amo

sábado, 9 de mayo de 2009

EL TERCER DESEO


Voy a irte a busca allí, al pedazo de noche en que tropezaron de pronto tus ojos, mis ojos tan llenos de igual soledad (allí). Voy a irte a buscar allí, a tratar de retroceder, transitar por el tiempo y volverte a encontrar en el mismo lugar que te vi (allí). Voy a irte a buscar al instante preciso en que nuestros rumbos se unieron en la multitud. Voy a irte a buscar al tumulto de pasos de rostros , de voces y luces donde te perdí, voy a volver, regresaré de tu también. Voy a irte a buscar allí, acampar para siempre en y esta vez no habrá fuerza posible capaz de evitar este encuentro que perece en . Voy a irte a buscar allí, hace un siglo te conocí y esta vez no te vas a esfumar, la marea te trajo por fin hasta mi país. Voy a irte a buscar aunque en ello me juegue mi tercer deseo, mi última oportunidad, voy a irte a buscar a través de las miles de vidas que distan de desde ayer a las diez. Voy a volver, regresaré de tu también, y espérame ayer, allí. Silvio Rodríguez

sábado, 18 de abril de 2009

NIÑO MEXICANO






Estoy en donde no estoy en el Anáhuac plateado,

y en su luz como no hay otra peino un niño de mis manos.

En mis rodillas parece

flecha caída del arco,

y como flecha lo afilo meciéndolo y canturreando.

En luz tan vieja y tan niña siempre me parece hallazgo, y lo mudo y lo volteo

con el refrán que le canto.

Me miran con vida eterna sus ojos negri-azulados,

y como en costumbre eterna,

yo lo peino de mis manos.

Resinas de pino-ocote

van de su nuca a mis brazos, y es pesado y es ligero

de ser la flecha sin arco…

Lo alimento con un ritmo, y él me nutre de algún bálsamo que es el bálsamo del maya del que a mí me despojaron.

Yo juego con sus cabellos

y los abro y los repaso

y en sus cabellos recobro

a los mayas dispersados.

Hace doce años dejé

a mi niño mexicano;

pero despierta o dormida

yo lo peino de mis manos…

¡Es una maternidad

que no me cansa el regazo,

y es un éxtasis que tengo

de la gran muerte librado!

Gabriela Mistral

EN LAS MESMAS LOSAS


Cuando le dijeron que´l ya´staba muerto sintió una congoja; le dio como un ansia, y en nadita´stuvo que la probe al suelo cayera redonda. Dimpués se compuso; corrió pa´l petate ode´staba Concha.

–su chilpayatita di apenas seis meses-, lágarró en sus brazos, la besó en la boca y salió corriendo mesmamente como si estuviera loca.

Ansina…corriendo…casi sin resuello jue a dar hasta lóbra onde él trabajaba y all´ntonces supo cómo jue la cosa:

¡Su viejo… su Pedro…al qu´ella le bía dado su cariño y entriegado su honra, el padre de su hija!,

en una de malas cayó del andamio mas alto de l´obra. ¡Ai´staba la sangre entovia fresca sobre de las losas!

Cuando ella lo vido, no pudo la probe chistar ni palabra; quedó como sonsa,

con los ojos fijos sobri aquella sangre qu´estaba en las losas…

¡En tal vez pensando lo qu´iba a ser d´ella quedándose sola…!

¡Solita en el mundo con su chilpayata!, ¡Solita en el mundo con su hija Concha!

Y a poquito tiempo, cuando ella ya bía llevado al empeño toditas sus cosas

-primero su catre, aluego la cómoda, después las cobijas, aluego la colcha

Y ansina todito lo que le quedaba de cuando con su hombre juera tan dichosa-,

Intonces dialtiro jue pior el asunto; se puso muy grave la pobre mocosa. ¡Tá claro, si ansina, con tántas miserias

y tántas congojas, la probe criatura manaba veneno en vez di otra cosa.

En balde la madre pasó muchas nochis interas velando a su hija Concha…

¡aquel angelito, en muy pocos días voló pa´la gloria!

Y cuando la vido ya muerta, y aluego que se la llevaron pa echarla en la fosa

onde hemos d´ir todos los que no tenemos,pa cuándo nos mueramos, un poco de mosca

(porque en este mundo ni dimpués de muertos los probes y ricos son la mesma cosa),

intonces dialtiro perdió su cerebro, se quedó sin juicio y se golvió idiota.

Y, aluego de tiempo, ¿quién iba a dicir qu´esa pordiosera cochina y piojosa que todos los días pasaba las horas junto de la casa onde´stuvo l´obra, cuando el probr Pdro se quebró la cholla era aquella mesma tan arregladita…

era aquella mesma tan trabajadora, que jue güeña madre y jué güeña esposa…?

Todos los vecinos de por este barrio vieron mucho tiempo a la probe loca, qui allí sentadita,

sin chistar palabra, pidiendo limosna, cada vez más triste… cada vez más mensa…

¡con los ojos fijos sobri aquellas losas…!

¡Y ansina harto tiempo!... ¡ansina hasta el día qu´el Siñor quiso llevarla a su gloria!

Por fin, una nochi del mes de decembre, jallaron ya muerta a la probe loca…

¡Ya muerta por l´hambre!...¡tiesa por el frío!

¡Tirada a lo largo en las mesmas losas en qu´el probe Pedro –iba pa dos años- se quebró la cholla!

¡La verdá de Dios!... ¡deveras mis cuates, me da muncha cólera de ver que las suerte,

con los que son güenos, dialtiro la troncha,

de l´inter qui hay munchos que son puras mulas y son los que gozan!

Pero… ¡ansí es la vida y, manque nos pese, no semos nosotros quienes la compongamos!

Y ora… ¡pos a darle mientras que nos toca!


Carlos Rivas Larrauri

EL DIA QUE ME QUIERAS




El día que me quieras tendrá más luz que junio;

la noche que me quieras será de plenilunio

con notas de Beethoven vibrando en cada rayo

sus inefables cosas,

y habrá juntas más rosas que en todo el mes de mayo.

Las fuentes cristalinas irán por las laderas

saltando cantarinas el día que me quieras.

El día que me quieras, los sotos escondidos

resonarán arpegios nunca jamás oídos.

Éxtasis de tus ojos, todas las primaveras

que hubo y habrá en el mundo, serán cuando me quieras.

Tomadas de la mano, cual rubias hermanitas

luciendo galas cándidas, irán las margaritas

por montes y praderas

delante de tus pasos, el día que me quieras…

Y si deshojas una, te dirá su inocente

postrer pétalo blanco: ¡apasionadamente!

Al reventar el alba del día que me quieras,

tendrán todos los tréboles cuatro hojas agoreras,

y en el estanque, nido de gérmenes ignotos,

florecerán las místicas corolas de los lotos.

El día que me quieras será cada celaje

ala maravillosa: cada arrebol, miraje

de las Mil y una Noches; cada brisa un cantar,

cada árbol una lira, cada monte un altar.

El día que me quieras, para nosotros dos

cabrá en un solo beso la beatitud de Dios.

Amado Nervo

martes, 14 de abril de 2009

CANCION DE OTOÑO EN PRIMAVERA

Juventud, divino tesoro

¡ya te vas para no volver! Cuando quiero llorar,

no lloro…

y a veces lloro sin querer…

Plural ha sido la celeste

historia de mi corazón.

Era una dulce niña, en este

mundo de duelo y aflicción.

Miraba como el alba pura,

sonreía como una flor.

Era su cabellera oscura

hecha de noche y de dolor.

Yo era tímido como un niño,

ella naturalmente, fue,

para mi amor hecho de armiño,

Herodías y Salomé…

Juventud, divino tesoro

¡ya te vas para no volver!

Cuando quiero llorar, no lloro…

y a veces lloro sin querer…

Y más consoladora y más halagadora

y expresiva,

la otra fue más sensitiva

cual no pensé encontrar jamás.

Pues a su continua ternura

una pasión violenta unía.

En un peplo de gasa pura

una bacante se envolvía.

En brazos tomó mi ensueño

y lo arrulló como a un bebé…

y le mató, triste y pequeño, falto de luz, falto de fe…

Juventud, divino tesoro

¡ya te vas para no volver!

Cuando quiero llorar, no lloro…

y a veces lloro sin querer…

Otra juzgó que era mi boca

el estuche de su pasión;

y que me roería loca

con sus dientes el corazón.

Poniendo en un amor de exceso

la mira de su voluntad,

mientras eran abrazo y beso

síntesis de la eternidad;

y de nuestra carne ligera imaginar

siempre un Edén,

sin pensar que la Primavera

y la carne acaban también.

Juventud, divino tesoro

¡ya te vas para no volver!

Cuando quiero llorar, no lloro…

y a veces lloro sin querer…

¡Y las demás! En tantos climas

en tantas tierras siempre son,

si no pretextos de mis rimas,

fantasmas de mi corazón.

En vano busqué a la princesa

que estaba triste de esperar.

La vida es dura. Amarga y pesa.

¡Ya no hay princesa que cantar!

Mas a pesar del tiempo terco,

mi sed de amor no tiene fin;

con el cabello gris me acerco

a los rosales del jardín…

Juventud, divino tesoro

¡ya te vas para no volver!

Cuando quiero llorar, no lloro…

y a veces lloro sin querer…

¡Mas es mía el Alba de oro!

Rubén Darío

VOY A DORMIR


Dientes de flores, cofia de rocío,

manos de hierbas, tú, nodriza fina,

tenme prestas las sábanas terrosas

y el edredón de musgos escardados.

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.

Ponme una lámpara a la cabecera

Ponme una constelación; la que te guste;

todas son buenas; bájala un poquito.

Déjame sola: oyes romper los brotes…

te acuna un pie celeste desde arriba

y un pájaro te traza unos compases

para que olvides…gracias. Ah, un encargo:

si él llama nuevamente por teléfono

le dices que no insista, que he salido…

Alfosina Storni

YO DIGO QUE NO SOY UN HOMBRE PURO


Yo no voy a decirte que soy un hombre puro.
Entre otras cosas falta saber si es que lo puro existe.
O si es, pongamos, necesario, o posible, o si sabe bien.
¿Acaso has tú probado el agua
químicamente pura, el agua de laboratorio,
sin un gramo de tierra o de estiércol,
sin el pequeño excremento de un pájaro,
el agua hecha no más de oxígeno e hidrógeno?
¡Puah! Qué porquería.
Yo no te dio pues que soy un hombre puro,
yo no te digo eso, sino todo lo contrario.
Que amo (a las mujeres naturalmente,
pues mi amor sabe decir su nombre),
y me gusta comer carne de puerco con papas,
y garbanzos, y chorizos, y huevos, pollos,
carneros, pescados y mariscos, y bebo ron
y cerveza y aguardiente y vino, y fornico
(incluso con el estómago lleno).
Soy impuro ¿qué quieres que te diga?
Completamente impuro.
Sin embargo creo que hay muchas
cosas puras en el mundo
que no son más que pura mierda.
Por ejemplo, la pureza del virgo nonagenario.
La pureza de los novios que se masturban
En vez e acostarse juntos en una posada.
La pureza de los colegios de internado,
donde abre sus flores de semen provisional
La fauna pederasta
La pureza de los clérigos
La pureza de los académicos
La pureza de los gramáticos
La pureza de los que aseguran
Que hay que ser puros, puros, puros
La pureza de los que nunca tuvieron blenorragia.
La pureza de la mujer que nunca lamió un glande
La mujer del que nunca succionó un clítoris.
La pureza de la que nunca parió
La pureza del que no engendró nunca.
La pureza del que se da golpes
en el pecho, y dice santo, santo santo,
Cuando es un diablo, diablo, diablo.
En fin, la pureza
De quien no llegó a ser
lo suficientemente impuro
Para saber qué cosa es la pureza.
Punto, fecha y firma
Así lo dejo escrito.
Nicolás Guillén